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dijous, 27 de novembre del 2014

PROYECTO Elaboración del documento-memoria


Durante la elaboración del proyecto, será necesario reflejar por escrito cada una de las ideas y contenidos que se vayan definiendo para el mismo. Para facilitar esta labor, se propone la elaboración de una plantilla de proyecto, . Esta plantilla ha de cumplir un doble objetivo:
ü      Servir como esquema de referencia durante la elaboración del proyecto: la plantilla refleja los diferentes aspectos que se deben tener en cuenta para elaborar el proyecto y que tendrá que definir cada equipo de alumnos al elaborar su proyecto.
ü      Elaborar el documento-memoria en el que se plasma el proyecto del equipo, el cual deberá ser entregado para su posterior defensa y para la evaluación por parte del profesorado.
Además, la guía propone como herramienta para la elaboración del proyecto una lista de control que recoge los principales pasos que se deberán dar a la hora de elaborar el proyecto. Esta herramienta servirá para verificar si se han abordado todos los pasos  necesarios en función de cada proyecto concreto.

A la hora de elaborar el documento-memoria del proyecto, es importante seguir una serie de recomendaciones:
ü      Redactar los contenidos de forma clara y concreta.
ü      Exponer las ideas teniendo en cuenta que las personas que lean la memoria del proyecto no han participado en el diseño del mismo. Por ello será necesario explicar los contenidos “para alguien que desconoce el proyecto”.
ü      Redactar frases y párrafos cortos evita “perderse” a la hora de exponer una idea.
ü      Evitar cometer faltas de ortografía y gramaticales.
ü      Presentar la memoria escrita a ordenador, en formato DIN A4, impreso por una sola cara.
ü      Si el procesado del texto a ordenador se realiza por varias personas, es importante asegurarse de que el documento final es homogéneo en cuanto al tipo de letra y su tamaño, el formato de párrafo e interlineado, márgenes del documento, etc.
ü      Antes de la entrega de la memoria, volver a leerla para asegurarse de que se cumplen las recomendaciones anteriores. Puede facilitar esta revisión final el que alguna persona ajena al equipo de proyecto, realice una lectura de la memoria y dé su opinión.

2. LA exposición DEL PROYECTO

Una vez entregado el proyecto llega el momento de la exposición y defensa del mismo. Este es un momento importante ya que es ahora cuando se deberá demostrar, tanto a nivel de equipo como individualmente, que se conocen y manejan sus contenidos.
La exposición del proyecto consta de dos momentos:
ü      La exposición como tal, en la cual se describen los principales contenidos del proyecto.
ü      La defensa del mismo, momento en el cual el profesor/es evaluador/es harán preguntas con el objetivo de aclarar aspectos que no hayan quedado suficientemente explicados y/o evaluar el grado de conocimiento del proyecto por parte del equipo que lo ha desarrollado.

2.1. PREPARACIÓN DE LA EXPOSICIÓN

Previo a realizar la exposición es importante realizar una preparación de la misma. Para ello se deberán tener en cuenta varios aspectos:
a)      Preparación y organización de los contenidos de la exposición. Es importante tener en cuenta que durante la exposición se presenta una síntesis con los aspectos principales del proyecto y no el proyecto tal y como aparece en la memoria.
b)      Si la exposición se va a realizar en grupo, repartir las partes que va a exponer cada uno.
c)      Ensayar la exposición tal y como vayamos a realizarla, empleando también los medios técnicos que vamos a utilizar. De esta forma, podemos corregir posibles errores, evitar problemas durante la exposición. Este ensayo también nos servirá para controlar los tiempos, ya que el tiempo de exposición suele ser limitado.
d)      Preparación del material que se utilizará durante al exposición:
ü      Presentación de diapositivas en PowerPoint. Si se utiliza este soporte, evitar diseñar diapositivas demasiado cargadas de letra y con letra demasiado pequeña. Puede facilitar el seguimiento de la exposición el añadir imágenes, fotos y animar algunas diapositivas (si hay muchas diapositivas con animación se alarga el tiempo de presentación).
ü      Esquemas-guión para desarrollar la exposición. Este esquema puede entregarse al profesor/es evaluador/es para facilitarles el seguimiento de la exposición, además de utilizarlo las personas que exponen.
ü      Maquetas, piezas, productos elaborados que sirvan como modelo de lo que se va a elaborar con la ejecución del proyecto.
e)      Conseguir o reservar aparatos electrónicos y otros recursos que vayamos a utilizar durante la exposición: DVD, cañón de video, ordenador portátil, proyector de transparencias, pizarra digital, papelógrafo, etc.

2.2. DESARROLLO DE LA EXPOSICIÓN

Llegado el momento de la exposición también hay una serie de consejos que pueden facilitar el desarrollo de la misma y causar mejor sensación en el equipo de personas evaluadoras:
1.      Cuidar la expresión verbal:
o        Hablar claro, alto y a buen ritmo, pero sin acelerarse.
o        Utilizar un tono de voz variable, para dar énfasis a algunas ideas o comentarios.
2.      Cuidar la expresión no verbal:
o        Mantener una conexión visual con las personas que están escuchando la exposición.
o        Si en algún momento de la exposición es necesario leer algún texto, levantar de vez en cuando la mirada.
3.      Exponer las ideas de forma organizada, teniendo en cuenta el guión elaborado para la exposición.
4.      Intentar hacer una presentación amena, que atraiga el interés de las personas evaluadoras. El mostrar entusiasmo por el proyecto puede ayudar a motivar a quien escucha la exposición.
5.      No meterse las manos en los bolsillos, ni apoyarse o sentarse sobre la mesa, ya que la imagen que se da no es adecuada.
6.      No sentarse para realizar la exposición, ya que esto hará que sea menos dinámica y atraiga menos la atención de quien evalúa.
7.      Intentar responder de memoria a las preguntas que formulen los/as evaluadores/as, ya que ello da impresión de dominio del proyecto.
8.      Si se tienen dudas sobre la preguntas, no se han entendido bien, etc. es preferible decirle al tribunal que las repita o formule de otra manera. No hay que quedarse callado ni tampoco responder con algo que no tenga nada que ver.
9.      Es conveniente llevar fichas con esquemas de contenidos del proyecto y la memoria del proyecto y tener el material organizado; si debido a los nervios propios de la exposición es necesario recurrir a este material, será más fácil encontrar lo que se busca.
10.  Se pueden utilizar los últimos minutos de la exposición para exponer argumentos de defensa de la viabilidad del proyecto presentado.

Finalmente, será el momento de responder a posibles preguntas que planteen las personas evaluadoras. En este punto, es importante argumentar adecuadamente las respuestas, haciendo referencia a los contenidos de la memoria del proyecto. Cada pregunta que realice el equipo evaluador, deberá ser para quien defiende el proyecto una invitación para ampliar la información recogida en la memoria, demostrando así el grado de conocimiento y madurez del proyecto elaborado.

dilluns, 3 de novembre del 2014

Estrategias para la motivación.

Estrategias para la motivación. Concepto y estrategias

Tiempo estimado de lectura y preparación 2 horas

Objetivos específicos

  • Analizar el concepto de motivación y su influencia en la interacción docente.
  • Conocer estrategias para incidir en la motivación del alumnado

Conceptos básicos; ¿Qué nos motiva?.

Antes de empezar, unas cuestiones....
  • ¿Te motiva estar dentro de un grupo con el que te sientes identificado?
  • ¿Te gusta conocer los aspectos concretos de una tarea que tienes que realizar o prefieres saber el objetivo general?
  • ¿Prefieres hacer lo de siempre, de la misma manera o probar nuevas formas de trabajo?
  • ¿Te gusta aprender de forma práctica o teórica?
  • ¿Te gusta ver que tu tarea es reconocida entre todos o prefieres que no se reconozca?
  • ¿Cuándo estás en un curso te gusta exponer tus experiencia o te da igual?
Si viéramos las respuestas de todos los participantes en el curso seguro que serían diferentes unas a otras. Cada uno expresaría su opinión, su impresión personal sobre qué es lo que les motiva en función de sus intereses, expectativas y sus respuestas ante determinados estímulos. Unos contestarán que prefieren aprender de forma práctica, porque ven más fácil seguir los pasos de una tarea concreta, prefieren actuar a reflexionar, etc,.... otros contestarán que les gusta que reconozcan sus logros porque esto les impulsa a continuar en su busca, otros quizás no les guste un reconocimiento en público pero si un reconocimiento cara a cara. Esto nos hace ver que todos tenemos motivaciones diferentes, que respondemos antes estímulos diferentes, y que por tanto el trabajo que hagamos para aprovechar la motivación de los alumnos debe ser diferente.
Como idea conceptual, la motivación la podemos definir de las siguientes formas:
  • Según el Diccionario de la Real Academia Española: “Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia”. No es una definición muy atractiva pero nos presenta la motivación como una predisposición activa y positiva hacia una acción concreta (por ejemplo participar en la clase).
  • “Es un estado interno que activa, dirige y mantiene el comportamiento”. En este concepto se resalta la continuidad, el mantenimiento del comportamiento que aparece resultado de la motivación.
  • “Hace referencia a los factores que ocasionan, canalizan y sustentan la conducta en un sentido particular y comprometido”. En está definición se resalta que la motivación sobre algo particular, en lo cual nos comprometemos.
Si analizamos las definiciones podemos sacar algunas ideas que nos ayudan a comprender mejor qué es la motivación y cómo podemos utilizarla en nuestro trabajo:
  1. Es una situación mental y por tanto individual. Cada persona tiene su propia concepción sobre qué les motiva. La motivación no es algo que podamos crear como formadores, es una situación individual a la cual podemos contribuir y reforzar.
Situación: Miriam es alumna de un curso de formación continua sobre carpintería. A través de una dinámica inicial he comprobado que prefiere aprender trabajando en grupos, así puede compartir su experiencia y recoger la de los demás.
Estrategia: organizar las sesiones formativas de tal forma que se refuerce su motivación potenciando el trabajo en grupos, debates, realizar pequeñas dinámicas grupales de intercambios de experiencias.
  1. Resultado, la continuidad del comportamiento. El resultado que buscamos como formadores es que los alumnos reaccionen de determinada forma ante un estímulo que le ofrecemos y que mantengan ese comportamiento de forma permanente. Con lo cual nuestro esfuerzo y el estímulo deben ser constantes o superiores en un inicio.
Como hemos visto a Miriam le motiva realizar pequeñas actividades, ejercicios y trabajos en grupo. Uno de los principios que debe tener nuestra programación será el de participación, que se debe traducir en actuaciones concretas que refuercen la motivación de Miriam, por ejemplo; dinámicas grupales para el análisis, crear grupos para que investiguen sobre un tema concreto y lo expongan, realizar una de la especialidad en grupo organizando previamente la matriz de tareas de cada uno, etc,... He realizado un análisis sobre qué motiva a los alumnos, del resultado he decidido qué estrategia seguiré para potenciar el trabajo en grupo y lo he aplicado a mi programación semanal y diaria del curso. Así controlo todos los factores.
  1. La motivación se centra en algo puntual y concreto. La motivación no es siempre igual en todos los escenarios y en todos los momentos. Debemos procurar estar pendientes de los cambios que van sufriendo las personas con las que trabajamos.
Por ejemplo: he detectado que Miriam participa mucho en las clases prácticas, cuando estamos en el taller. Aquí prefiere trabajar en grupos, si embargo, cuando estamos dando clases teóricas prefiere hacer trabajos de forma individual. No puedo aplicar la misma estrategia en dos escenarios diferentes, puedo provocar el efecto contrario.

Otros conceptos relacionados con la motivación.

Aunque no los vamos a desarrollar, es interesante que conozcamos otros términos que suelen utilizarse cuando hablamos de motivación:
Estímulos: es una acción que realizamos para provocar la respuesta deseada en el alumno. P.e: si detecto que a un grupo de alumnos les gusta conocer las bases teóricas de la materia, el estímulo es ofrecerles primero una teoría sobre la materia que sustente la práctica posterior. Si lo que quiero es que un grupo de personas participen en la clase y expongan su experiencia en la materia organizaré un concurso para saber sus conocimientos, el estímulo para participar puede ser una recompensa (económica, libros, responsabilidades, etc,...).
Expectativas: son estimaciones y deducciones subjetivas, están basadas en las experiencias previas del sujeto y que condicionan de modo claro la forma de ver el futuro, independientemente de que sean certeras o erróneas, porque lo que realmente importa es la creencia, no la veracidad. Un ejemplo puede ser que cuando vamos a un curso y en los que hemos estado han sido un rollo, normalmente pensamos que el que iniciamos va ser uno más. Por eso es importante trabajar antes de ponernos en marcha las expectativas que tienen los alumnos sobre los distintos apartados del curso; contenido, utilidad, método de trabajo,... es una forma eficaz de explicarles que nos adaptamos a sus necesidades y que tenemos en cuenta su punto de partida (importante en la educación de adultos).
Aprendizaje significativo: esta estrategia parte de lo que conoce el alumno para cruzar lo que tiene con lo que no tiene. Es importante considerar lo que el individuo ya sabe de tal manera que establezca una relación con aquello que debe aprender. Consiste en asimilar uno mismo lo aprendido, hacerlo propio [...] no se olvida y puede aplicarse prácticamente en la vida
Autoeficacia: creencia del individuo de que es capaz de realizar una tarea. Como formadores debemos reforzar esta percepción del individuo sobre si mismo, debemos reforzar los logros conseguidos y hacerles ver que se cumplen gracias a su trabajo y compromiso.
Recompensa: Las recompensas fomentan el aprendizaje de conductas que nos interesan en la formación, y los castigos o molestias reducen la tendencia a repetir la conducta que llevó a ellos. La recompensa puede ser desde el reconocimiento de los logros (esa palmadita en la espalda), un premio por la consecución de alguna meta, ....

Estrategias prácticas para el desarrollo de la motivación.

El procedimiento a utilizar en el aula es básicamente el mismo que fuera de ella. Primero tratar de entender a los alumnos con los que trabajamos y detectar las actitudes que están actuando para potenciar o impedir el aprendizaje, y analizar que actuaciones podemos planificar en nuestro día a día.
Cuando corregimos un error en un ejercicio de nuestros alumnos no nos limitamos a indicar donde está la equivocación, sino que también le indicamos la manera de hacerlo bien. En el caso de las actitudes es más importante todavía no limitarse a identificar la actitud que entorpece el aprendizaje y ofrecer siempre una actitud alternativa y reforzarla en nuestras sesiones formativas. Con frecuencia sabemos identificar con precisión lo que no queremos (la actitud a cambiar) pero no reflexionamos sobre lo que nos gustaría tener en su lugar y cómo podemos llegar a conseguirlo.
ACTITUDES A CONTRARRESTAR
ACTITUDES A POTENCIAR
  • Sólo hay una manera de aprender, así que cuando algo me sale mal tengo que insistir en usar el mismo método
  • Mis compañeros aprenden más rápido que yo así es que no debo ser muy inteligente
  • Se me da fatal aplicar la teoría en el taller. Yo soy así.
  • Los errores que cometo son muestra de mi fracaso.
  • Esta asignatura es muy difícil. Es imposible conseguir resultados mejores
  • No me enteré de nada, nunca podré aprender esto.
  • Hay muchas maneras de aprender, si la que utilizas no te da buenos resultados quizás debas buscar otras estrategias
  • Cada uno de nosotros tiene su propio estilo de aprendizaje. Cada uno debe buscar el sistema con el que mejor funcione
  • Las cosas se nos dan mejor o peor en función de las estrategias de aprendizaje que utilizamos, no en función de cómo seamos
  • Los errores que cometo me dan información sobre los pasos a dar a continuación
  • ¿Qué tengo que hacer la próxima vez para hacerlo mejor?
  • Todavía no he alcanzado el nivel que quiero, pero cada día aprendo algo nuevo
Algunos principios que podemos tener en cuenta a la hora de plantear estrategias para incidir en la motivación del alumno son:
PRINCIPIO
ESTRATEGIAS
Activar la curiosidad y el interés del alumno por el contenido del tema o la tareaPresentación de la información nueva, sorprendente y relacionada con los conocimientos de los alumnos
Plantear o suscitar problemas
Variar los elementos de la tarea para mantener la atención
Mostrar la relevancia del contenido o tarea para el alumnoRelacionar los contenidos con sus experiencias, conocimientos previos y valores
Mostrar la meta para lo que puede ser relevante aprender los contenidos, utilizar ejemplos de su utilidad.
Organizar la actividad en grupos cooperativosDiseñar problemas o tareas que tengan que resolver en grupo de forma coordinada
Realizar dinámicas grupales
Evaluar la formación en grupo
Dar el máximo de opciones de actuación para facilitar la percepción de autonomíaElegir compañeros de trabajo
Elegir tareas a realizar (siendo coherentes con su itinerario)
Puede participar en su evaluación junto al formador
Antes, durante y después de la tarea orientar la atención de los alumnosAntes: orientar hacia el proceso de solución más que hacia el resultado final de la tarea
Durante: orientar hacia la búsqueda y comprobación de posibles medios para superar las dificultades.
Después: informar sobre lo correcto o incorrecto del resultado, analizando el proceso seguido, sobre lo aprendido, en su Autoeficacia, solución de dudas,...
Promover la adquisición de los siguientes aprendizajesLa concepción de inteligencia como algo modificable
Atribuir los resultados a causas percibidas como internas, modificables y controlables
La toma de conciencia de los factores que les hacen estar más o menos motivados
Ejemplificar los mismos comportamientos y valores que se tratan de transmitir con los mensajes que se dan en claseAplicarnos los dos principios anteriores a nosotros mismos como formadores. P.e: No podemos exigir puntualidad si nosotros llegamos tarde.
Organizar las evaluacionesPlantear la evaluación como una forma más para aprender
Evitar comparaciones entre unos y otros, acentuar la comparación con uno mismo
Diseñar la evaluación no sólo para saber si el alumno sabe o no sabe, sino porqué
Dar informaciones cualitativas, no centrarnos solo en las cuantitativas.
Acompañar la comunicación de los resultados con mensajes para optimizar la confianza del alumno en sus posibilidades.
No dar públicamente la información sobre la evaluación. La tutoría es muy eficaz para esto.

Estrategias metodológicas que podemos seguir:

Relacionarse con los alumnos en el tiempo libre de manera informal, en las horas de patio, fuera del centro, excursiones, etc. para conocerles mejor.
Aprovechar el conocimiento personal de los alumnos para referirse a ellos en los ejemplos y aplicaciones de la materia del curso en el aula.
Aprenderse de memoria los nombres de los alumnos.
Conocer el nivel de conocimientos de los alumnos y sus experiencias relacionadas con la materia del curso, de la cual es profesor.
Adaptar los ejemplos y explicaciones de la materia a su nivel y tipo de experiencias anteriores.
Presentar un esquema de lo que se va a tratar en la clase.
Intentar explicar siempre que se pueda la utilidad de la materia que se va a estudiar, tanto para su futuro profesional como para fundamentar conocimientos y aplicaciones posteriores.
Comentar algunas veces, y en especial cuando se detecta que se aburren, si el ritmo de las explicaciones y la forma son adecuados. La explicación lenta y reiterativa fomenta el aburrimiento y la rápida genera cansancio, abandono y distracción.
Si se va a comentar un tema novedoso del cual el alumnado no tiene experiencia, convendría organizar una práctica, siempre que esto sea posible, para referirse a ella en la exposición teórica del tema.
Procurar cambiar de formas externas en la exposición de los temas. Con el tiempo el profesor suele recurrir a comportamientos rutinarios en la forma de enseñar que revierte en hábitos de docencia con poca variedad. Las clases magistrales, las sesiones de grupo, la utilización de medios audiovisuales, las sesiones de discusión, etc. son un medio importante para mantener la atención.
Analizar los contenidos del programa y procurar introducir en la programación diferentes formas de enseñanza. Al cabo de un tiempo conviene modificar el orden y, a ser posible las actividades.
Cuidar el tono, la intensidad y la modulación son formas de mantenimiento de la atención. El profesor debería cuidar las clases como si fuera una obra teatral
Define metas concretas a realizar, es más fácil ver el logro y reconocerlo.
RESUMEN:
Nuestra responsabilidad dentro de la formación es movilizar a los alumnos para que actúen con autonomía en su tarea. No se trata de realizar actividades llamativas, sino de que esas actividades respondan a los factores que motivan al alumno. Por eso es muy importante conocer a las personas con las que trabajamos, saber cuales son sus expectativas, su punto de partida y adaptarnos a ellos para facilitarles el aprendizaje.
El análisis que hacemos se debe transcribir en nuestra programación, en el diseño de nuestra actuación diaria. Recuerda que la motivación no está en la actividad que hacemos sino en el alumno. ¿Qué le motiva? ¿Cómo le gustaría aprender? ¿qué saben ya, para no aburrirles? ¿cómo puedo organizar mi trabajo para aprovechar su motivación?

Algunas referencias

Web’s:

Teoría del aprendizaje significativo http://www.monografias.com/trabajos6/apsi/apsi.shtml
Curso de Metodología didáctica, AFAP, 2001.
Estrategias docentes para un aprendizaje significativo http://www.monografias.com/trabajos4/estrategias/estrategias.shtml
Teorías de la motivación http://www.alumnos.unican.es/~uc15574/teoriasdelamotivacion.htm 
La motivación http://dewey.uab.es/pmarques/himotiva.htm

dimarts, 21 d’octubre del 2014

LOS ACTIVADORES DEL APRENDIZAJE:

LOS ACTIVADORES DEL APRENDIZAJE: ATENCIÓN, MEMORIA Y MOTIVACIÓN
3.2.1. La atención
Podemos definir la atención como “un mecanismo que nos ayuda a rechazar los estímulos que no nos son relevantes y centrarnos en aquéllos que nos aportan lo que buscamos,  ayudándonos en la ejecución de nuestras tareas”.
Algunas características de la atención son:  (Bernabé Tierno Jiménez (1997):  Cómo estudiar con éxito. Ed. Plaza & Janes. Barcelona)
1.  carácter eminentemente selectivo, centrándose en unos aspectos que ocupan el primer plano y quedando el resto ignorado.
2. la limitación: ya que está demostrado que no es posible atender a varias cosas de modo simultáneo.
3. la claridad: consecuencia lógica de la selectividad; ya que al centrar la atención sobre un estímulo concreto, aumenta la nitidez y fuerza de captación.
Por otro lado, podemos distinguir dos formas de atención:
a) espontánea: cuando no se da esfuerzo alguno por parte del sujeto y es el estímulo quien provoca directamente el acto intencional: un timbrazo, un color llamativo, etc.
b) voluntaria: depende de un esfuerzo, de un acto consciente buscado y deseado por el sujeto y, por tanto, mediante una participación activa y selectiva. Hay que elegir un estímulo en detrimento de los restantes. Este tipo de atención es la que precisa el trabajo intelectual.
Para que la atención sea efectiva; es decir, resulte positiva, debe tener:

1.  concentración: es la propiedad más destacada. Supone estar inmerso física, psíquica y mentalmente en el tema, idea u objeto de nuestra atención con exclusión absoluta de todo lo demás.

2.  campo reducido: aunque es posible la atención “compartida” (por ejemplo, conducir un coche y conversar con el/la acompañante), sin embargo no es posible la ejecución consciente de dos o más tareas a la vez.

3.  constancia y firmeza: para lograr fijar y profundizar en los aprendizajes que requieren atención, el estudiante debe ser constante y hábil en apartar de su mente todos los estímulos que puedan interferir en la concentración o que no guarden relación con el objeto central del estudio.

4. capacidad de adaptación: significa poder pasar nuestra atención de unos objetos a otros; con fluidez, sin brusquedad y sin perder el necesario grado de concentración y profundidad, durante el proceso de acomodación al nuevo tema sobre el que centrar nuestra mente.

5.  motivación: es imprescindible para una atención efectiva que el sujeto esté motivado, interesado y dispuesto.
* Algunas estrategias para captar la atención de los/as alumnos/as en el aula:
- Provocar cuestiones (preguntas que ayuden al alumnado a reflexionar sobre el tema).
- Avisar sobre la importancia de un punto que se esté impartiendo en clase.
- Utilizar ejemplos que conecten lo actual y la nueva información.
- Hacer las clases variadas, participativas y prácticas.
- Reforzar positivamente la atención y participación.


3.2.2. La memoria
Según investigaciones recientes, no hemos de considerar la memoria como un almacén de recuerdos ni como un simple receptor estático de información; más bien, la definiríamos como “una amplia función cognoscitiva que utiliza y organiza activamente las informaciones recibidas”.
Para entender el término memoria, explicaremos en primer lugar un concepto que va íntimamente unido a ella: percepción.
Percepción y memoria son dos procesos inseparables. A la percepción le corresponde la tarea de identificar y reconocer la información sensorial (la que nos llega a través de los sentidos: vista, oído, tacto, etc.). Para ello es imprescindible utilizar la información retenida en la memoria con el fin de estructurarla, comparándola y relacionándola de algún modo con la nueva información  que se recibe. No hay, pues, recepción sin memoria. Antes de que la nueva información pase a la memoria debe ser procesada y codificada.
En segundo lugar, hemos de distinguir el término memoria de memorismo. Este último, atiende a un tipo de memoria sin sentido, que se ocupa únicamente de retener la información al pie de la letra, sin descubrir la relación existente entre las ideas básicas expresadas con palabras, grabando cualquier información sin entenderla; es decir, sin comprensión.
Decíamos anteriormente que toda información ha de ser procesada, codificada y, por tanto, entendida antes de pasar a la memoria. Por ello, nosotros abogamos por un tipo de memoria inteligente que se esfuerza por retener lo que previamente ha sido comprendido, haciendo buena la máxima del aprendizaje eficaz que dice: “sólo se aprende lo que se entiende”. 3.2.2.1.
Tipos de memoria
Según el modelo estructuralista  propuesto por Atkinson y Shiffin (1968), podemos diferenciar:  (Bernabé Tierno Jiménez (1997): Cómo estudiar con éxito. Ed. Plaza & Janes. Barcelona)

1.  Almacenamiento de información sensorial (AIS): nos referimos a la memoria sensorial en cualquiera de sus variantes (auditiva, visual, táctil, gustativa, etc.). Sus características son:
- Se registra la información textualmente; es decir, sin ningún tipo de transformación.
- El almacenamiento sensorial es de brevísima duración. Su tiempo óptimo es menos de un segundo. Dura más la percepción del estímulo que el estímulo mismo.

2. Memoria a corto plazo (MCP): es la memoria inmediata. Comprende las impresiones que se puedan abarcar con un único acto de atención. Su amplitud depende de la atención momentánea. Se pueden retener entre 5 y 9 unidades con un solo golpe de atención, según se  trate de números, palabras o frases, y el tiempo de retención de esta memoria oscila entre un segundo y un minuto. Este tipo de memoria es consciente y voluntaria.

3. Memoria a largo plazo (MLP): es la memoria remota y corresponde con lo que generalmente  se entiende por memoria, en su sentido más propio. A este tipo de memoria le precede un período de consolidación: la maduración de los recuerdos tendría lugar durante los primeros 15 minutos. Una hora es, por lo general, suficiente para la consolidación. La duración de la memoria  a largo plazo abarca desde el fin del proceso de consolidación hasta el olvido; prácticamente es ilimitada.


3.2.2.2. Cómo desarrollar la memoria
(Bernabé Tierno Jiménez (1997): Cómo estudiar con éxito. Ed. Plaza & Janes. Barcelona)
A continuación se exponen una serie de técnicas que favorecerán la fijación, retención y recuerdo de lo aprendido:
1.      Mejorar la percepción, atención y concentración: se dan muchos fracasos en el recuerdo atribuidos a percepciones defectuosas y a la falta de atención y concentración. Es muy importante que en el aprendizaje intervengan, a ser posible, todos los sentidos.
2. Ejercitarse en la observación: cuando percibimos algo concreto, hay una gran cantidad de detalles y aspectos de mayor o menor importancia que escapan a la atención consciente.
Mediante la observación dirigida o sistemática, lo que se pretende es entrenarnos en captar conscientemente los detalles más destacados, centrando también nuestra atención en aquéllos otros que no aparecen de forma tan patente para formarnos una idea lo más exacta, clara y completa posible.
3. Poner en práctica el método de la clasificación: se retienen mucho mejor los elementos de un conjunto si procedemos por clasificarlos en grupos que si pretendemos retenerlos aisladamente.
4. Captar el significado de las ideas básicas de un tema.
5. Procurar pensar con imágenes: es como ver con los ojos de la mente.
6. Activar la mente haciéndonos preguntas sobre los contenidos para mejorar la asimilación y la fijación: no hay que leer o estudiar para salir del paso; sino con el firme propósito de recordar siempre lo aprendido y utilizarlo cuando sea preciso.
7.  Fijar contenidos por la repetición de ideas: es importante repetir las ideas fomentando la cohesión en ellas; evitando la simple repetición mecánica.
8.  Detallar claramente cuáles son los motivos que nos impulsan a aprender y confiar en la capacidad para recordar: consiste en activar el propio interés por el tema de estudio, extraer su  utilidad práctica inmediata, reavivar la curiosidad por saber más sobre el tema, etc.
9. Hacer frecuentes pausas mientras se lee o estudia para recordar lo que se va aprendiendo:   esto ayudará a ir recordando y enlazando ideas. Es aconsejable repetir con las propias palabras el contenido de lo que se está leyendo o estudiando para estar seguro/a de dominarlo.
10. Contrarresta el olvido: hay diferentes técnicas que se pueden emplear para ello: 
- estudiar de forma espaciada, aprendiendo los temas en varias sesiones.
- Alternar las materias.
- Revisar frecuentemente el material estudiado con el fin de no olvidar los conceptos Adquiridos

3.2.3. La motivación
Algunos/as autores/as entienden la motivación como un proceso que.
- Suscita o provoca una conducta.
- Mantiene una actividad.
- Canaliza la actividad en alguna dirección.
Podríamos decir que sería la capacidad para dirigirnos hacia determinadas conductas para satisfacer nuestras necesidades.
Todo el proceso de motivación se produce en las personas de diferentes formas. Estos procesos dependen de factores como: la educación, la cultura, el estatus social, las experiencias de éxitos y fracasos, las propias características personales, etc.
Analizando más profundamente esos factores, podemos distinguir básicamente dos tipos de motivación: la extrínseca y la intrínseca.
Se denomina motivación extrínseca a aquella que mueve la conducta de las personas a través de satisfacciones exteriores y que no tienen nada que ver con la conducta desarrollada. Es una conducta/medio para conseguir un fin. Ejemplo: trabajar sólo por dinero, mentir para evitar represalias del/ de la jefe/a.
Se denomina motivación intrínseca a aquella que provoca una conducta por toda una serie de factores relacionados con la competencia personal, profesional y afectiva. Ejemplo: trabajar para estar mejor, jugar al tenis porque me produce satisfacción.
La motivación en el proceso de formación: las distintas necesidades que un/a adulto tiene son las que le motivan a tomar decisiones y actuar; sin embargo, es importante considerar que esas necesidades, aunque nosotros/as las hayamos considerado por separado, se experimentan simultáneamente. Cuando tomamos una decisión, generalmente está motivada por más de una necesidad. Si tomamos por ejemplo el caso de una persona que asiste a un curso de F.P.O., sus motivaciones pueden ir desde encontrar trabajo hasta ampliar sus capacidades profesionales.
Por tanto, si existe falta de motivación en un/a alumno/a de F.P.O. puede ser porque el curso no satisface sus necesidades o no responde a sus intereses. Por eso debemos conectar la materia que se imparte con los intereses y necesidades de los/as alumnos/as, y a ser posible hacer del grupo un elemento activo en los contenidos y en los objetivos.
Cuando no se satisfacen las necesidades; es decir, no se logran los objetivos, se produce la frustración que es la cara opuesta de la motivación. Dependiendo del espíritu personal la necesidad frustrada puede generar comportamientos positivos o negativos:
- Positivos: nos pueden enseñar a adaptarnos a situaciones nuevas, además de crecer y madurar como personas.
- Negativos: aparecen actitudes antisociales, obstinadas, de defensa o simplemente un sentimiento de fracaso personal.
En el ámbito de la formación, si no se satisfacen las necesidades se pueden generar sentimientos de desilusión por el aprendizaje o de fracaso personal.
Pero, ¿cuáles son los principales motivos que llevan al/a la adulto/a a formarse?:
- Promoción social o profesional.
- Búsqueda de prestigio social.
- Reciclarse o prepararse para un nuevo oficio.
- Completar su formación y mejorar su cualificación.
- Espíritu competitivo.
- Desarrollo personal (creatividad, autoestima, etc.).
- Desempeñar mejor su papel, ya sea en el mundo laboral o familiar.
- Llenar provechosamente su tiempo libre.
- Establecer relaciones y conocer gentes.
- Coleccionar títulos.
- Huir de la rutina.
Algunas estrategias motivadoras que el/la formador/a puede poner en marcha:
* Dar al/a la alumno/a la responsabilidad de su propio aprendizaje (dirigirlo/a hacia el
aprendizaje autónomo)
* Permitir el desarrollo personal del alumnado.
* Organizar de tal forma el aprendizaje que el/la alumno/a pueda triunfar.
* Hacer la materia de aprendizaje los más atractiva posible, personalizándola, provocando dudas y reflexiones, con contenidos variados y útiles, etc.
* Reforzar los logros conseguidos.
* Crear un ambiente propicio.
* Hacer partícipes a los/as alumnos/as de laplanificación y la evaluación
En último lugar, hay que decir que para hacer un buen uso de las estrategias motivadoras hay
que conocer a los/as alumnos/as.

dimarts, 14 d’octubre del 2014

LAS ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS

LAS ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS


LAS ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS 

 3.3.1. Definición
 Podríamos definirlas como las distintas tácticas de las que el/la formador/a dispone para presentar al alumnado los conocimientos; dependiendo la utilización de  unas u otras de: las características particulares tanto del/ de la propio/a formador/a como del grupo de alumnos a los/as que va dirigida la acción formativa, del/ de los objetivos de aprendizaje (y, por tanto, de los contenidos), de los recursos disponibles, etc.

 3.3.2. Tipos de estrategias metodológicas

3.3.2.1. Métodos Didácticos
 Podemos definirlos como las vías por las cuales se lleva al alumnado al conocimiento y dominio de los contenidos de aprendizaje.
 Los métodos suelen utilizarse simultáneamente ya que, aunque son diferentes, no se autoexcluyen; sino que se complementan. Ningún método es totalmente puro. Normalmente se utiliza algún método predominantemente, pero utilizando elementos de otros; ya que rara vez un único método nos sirve para desarrollar la acción formativa.

No existen métodos malos ni buenos, mejores o peores, ya que la bondad de un método depende de lo adecuado que sea a la situación de aprendizaje: ha de adaptarse al tipo y nº de alumnos/as, a la experiencia del/ de la formador/a, a los recursos disponibles, al tiempo de que se disponga, a la materia que se trata de enseñar, etc.
 *  Clasificaciones de métodos didácticos
 Existen diferentes clasificaciones de métodos didácticos. Nosotros exponemos, a continuación, dos de ellas:
A) Clasificación extraída del libro Aprender a Enseñar de Oriol Amat (Año 2000):
 * Según la forma de razonamiento: 

 a) Métodos deductivos: como la lección magistral, por ejemplo. Son ordenados y consisten en una serie de razonamientos encadenados formulados por el/la formador/a. Estos métodos se basan sobre todo en el discurso del profesorado.

 b) Métodos inductivos: como el método del caso o los juegos de empresa, por ejemplo. Son más participativos ya que el/la formador/a asume el rol de facilitador/a y ha de conseguir que los/as alumnos/as aprendan de su propia interacción. Estos métodos se basan sobre todo en la acción, en contraposición a los deductivos que se basan, como se ha indicado anteriormente, en la palabra del/de la formador/a. A diferencia  de los métodos deductivos, los inductivos parten de las observaciones particulares para el establecimiento de los enunciados o reglas generales.

c)  Métodos analógicos: se presentan datos concretos con el objetivo de efectuar comparaciones que llevan a una conclusión por semejanza.
 * Según la actividad de los/as alumnos/as:
 a) Métodos pasivos: el peso del proceso de enseñanza recae en el profesorado.
 b) Métodos activos: el peso del proceso de enseñanza recae en los/as alumnos/as y, por tanto, son eminentemente participativos.
 * En cuanto al trabajo del alumnado:
 a) Trabajo individual: las tareas asignadas han de ser resueltas por los/as alumnos/as de forma aislada.
 b) Trabajo colectivo: las tareas asignadas han de ser resueltas en grupo por los/as alumnos/as.
 c) Trabajo mixto: se simultanea el trabajo individual con el trabajo colectivo.
·  El/la formador/a debe aclarar los objetivos pedagógicos que persigue en su intervención.
·  Trazar un esquema de la exposición calculando el tiempo.
·  Cuidar el lenguaje: vocabulario, entonación, etc. las frases deben ser claras y cortas.
·  Después de la exposición hay que recapitular los puntos esenciales de lo que se acaba de exponer.

2. Método Demostrativo: utilizando este método, el conocimiento se transmite a través de la demostración práctica y coordinada de la tarea por parte del/ de la formador/a al alumnado.
Podemos distinguir cuatro fases:
 a)  Preparación del/ de la alumno/a: se le explica al/ a la alumno/a el objetivo de la sesión y en qué consiste el método que se va a utilizar. Es importante motivar al alumnado relacionándole el tema que se va a tratar con sus intereses y necesidades.
b)  Explicación de la tarea: El/la formador/a describe todos los pasos en que se descompone la actuación posterior y la forma cómo se manejan las máquinas, materiales y herramientas.
c)  Realización del trabajo por parte del/ de la formador/a: Éste/a desarrolla la tarea tal y como se ha explicado, cerciorándose continuamente de la atención y comprensión por parte del alumnado.
d)  Actuación del alumnado: El/la formador/a pide al/ a la alumno/a que repita lo que él/ella acaba de realizar, ejecutándolo éste/a bajo la supervisión del/ de la formador/a.
 Con este método se aprende a través del contacto físico directo con los objetos y se puede complementar perfectamente con la utilización del vídeo para grabar la sesión.

Como comentábamos anteriormente, este método se apoya en otros métodos; pues al hablar de la preparación del/ de la alumno/a y de la explicación de la tarea se está utilizando claramente el método expositivo. Y cuando se realiza la tarea (tanto el/la formador/a como el/la alumno/a) se están utilizando tanto el método activo como el interrogativo (los cuales veremos a continuación), ya que están participando activamente en su formación actuando, preguntando y resolviendo las dudas.
 * Ventajas:
 ·  Potencia la relación alumno/a-profesor/a: se da un protagonismo compartido, pues en la formación intervienen ambos.
·  Facilita la participación de los/as alumnos/as.
·  Fomenta la responsabilidad del alumnado sobre el aprendizaje, el sentido crítico y la capacidad de análisis: al verse involucrado/a en la tarea va a tomarse más interés,  preguntar lo que no entiende, etc.
·  Incentiva la motivación del alumnado.
·  Favorece la modificación de actitudes: el/la alumno/a se autovalora; es decir, se da cuenta de que hay cosas que jamás hubiese pensado que podía realizar y al verlo “in situ” cambia de actitud y se ve capacitado para realizar dicha tarea.  
* Inconvenientes:
 ·  Utilizarlo en un momento inadecuado e inoportuno: por ejemplo, un momento en el que el grupo no presenta un buen clima o que la tarea requiera unión en el grupo y en éste no haya suficiente cohesión.
·  Poca formación y experiencia del/ de la formador/a: el/la formador/a debe tener mucha experiencia en la tarea a realizar puesto que le pueden surgir problemas o situaciones que tenga que  resolver sobre la marcha; ya sea por dudas del alumnado o por cualquier otro imprevisto.
 * Ejemplo de utilización del método:
 Si el curso o módulo fuese de Prevención de Riesgos Laborales, el/la formador/a podría poner  en práctica primero distintas formas de actuar en el puesto de trabajo que no fuesen las correctas y después ejemplificar también las correctas. El/la alumno/a debería hacer lo mismo posteriormente.

3. Método Interrogativo: se caracteriza por estar basado en preguntas y respuestas; es decir, la comunicación entre el/la docente y el/la alumno/a se hace a través de sucesivas preguntas que el/la formador/a ha elaborado previamente o improvisa sobre la marcha.

Este método está especialmente indicado cuando se trata de poner de manifiesto un conocimiento que el/la alumno/a posee, pero somos conscientes que lo tiene de modo desorganizado y tratamos, pues, de estructurarlo con él/ella  a través de preguntas. También, por ejemplo, cuando el contenido del aprendizaje se encuentra en algún documento y conviene ponerlo de relieve; así el/la alumno/a va encontrando paulatinamente los contenidos del aprendizaje.
* Tipos de interrogatorios (en función de su finalidad):
 ·  Interrogatorios de la fundamentación: se formulan preguntas para recordar temas anteriores. Ej. ¿Os acordáis de las diferentes fases de la planificación didáctica de las cuales hablamos ayer?
·  Interrogatorio motivador: se formulan preguntas para despertar el interés y la atención de los/as alumnos/as. Ej. ¿Os gusta el cine?  
·  Interrogatorio disciplinador: se formulan preguntas para mantener la atención y evitar distracciones. Ej. ¿Quién se ha enterado de lo último que hemos dicho? ¿Quién puede responder al/ a la compañero/a?
·  Interrogatorio verificador: se formulan preguntas para comprobar  la comprensión del alumnado. Ej. ¿Por qué crees que la programación didáctica es necesaria?
·  Interrogatorio integrador: se formulan preguntas para recapitular la materia. Ej. ¿Quién podría hacer un resumen de lo que hemos explicado hasta ahora?

 * Diferentes formas de lanzar las preguntas:

 -A todos en general:  todos han de reflexionar sobre la respuesta y es conveniente fomentar algún tipo de debate. 
 Ej.  ¿De qué forma podemos hacer el estudio de necesidades previo a la programación didáctica?  

- A todos en general diciendo después un nombre: con lo cual hacemos que todos piensen en la respuesta, pero esperamos que sea uno/a quien responda.
Ej.  ¿De qué forma podemos hacer el estudio de necesidades previo a la programación didáctica? Por ejemplo, tú Marta.

- Directa: Se nombra directamente a un/a alumno/a para que responda; bien para llamar su atención, bien porque necesitamos su respuesta.
 Ej. Marta, ¿De qué forma podemos hacer el estudio de necesidades previo a la programación didáctica?

- En retroceso: cuando es el/la alumno/a quien interroga al/ a la formador/a, podemos: ß  Devolverle la pregunta para hacerle pensar en voz alta.  
Ej. Sí, muy bien; pero ¿tú que crees?                      
ß  Devolver la pregunta al grupo buscando su respuesta o para darnos tiempo si la pregunta nos sorprende.  
Ej. Buena pregunta, ¿qué pensáis vosotros?  

* Algunos consejos para dirigir bien el interrogatorio:  
¸ Las preguntas deben ser claras y bien definidas.
¸ Hay que adaptarse al nivel de los/as alumnos/as.
¸ Procurar que todos/as participen en las respuestas.
¸ Pedir voluntarios/as en primer lugar antes de pasar a las preguntas directas.
¸ Apreciar las respuestas acertadas de los/as alumnos/as y no menospreciar las incorrectas.
¸ No utilizar las preguntas para ridiculizar.

 4. Método Activo: se caracteriza por ser el/la alumno/a el/la propio/a agente de su formación a través de la investigación personal y del contacto directo con la realidad. Este método combinado con la técnica de trabajo en grupo (la veremos en el siguiente apartado) son idóneos para los/as alumnos/as adultos/as.
 * Fundamentos del método activo:
 ·  El aprendizaje se potencia con la participación del/ de la alumno/a.
·  El deseo de reconocimiento y aprobación social que se obtiene con este método es un potente motivador para el alumnado.
·  Un grupo cooperativo realiza más y mejor el trabajo que uno competitivo.
·  El trabajo es más eficaz en un grupo democrático, además los/as alumnos/as están
más predispuestos a aceptar la autoridad de sus compañeros/as que la del/ de la formador/a.
·  La participación activa, la creatividad y la responsabilidad son tan importantes como la adquisición de conocimientos.
En este método el/la formador/a se convierte en guía del aprendizaje del alumnado; aunque sus cualidades personales y actitud serán de gran importancia.  
* Ventajas:
 ·  La participación afianza más el aprendizaje.
·  Fomenta la cohesión del grupo.
·  Resulta más ameno y atractivo para el alumnado.
·  Implica al/ a la propio/a alumno/a en su aprendizaje por lo que lo ve como un resultado de su esfuerzo personal.
·  Posibilita el desarrollo de habilidades como: toma de decisiones, sentido crítico, capacidad de análisis, etc. 
 * Inconvenientes:
 ·  Resistencia al cambio y miedo al ridículo que experimentan muchos adultos.
·  Este método suele requerir más tiempo, grupos pequeños y gran experiencia del/ de la docente en la conducción de grupos.
 * Algunos ejemplos de este método activo son:
 -  Aprendizaje por descubrimiento: se trata de hacer descubrir al alumnado las cosas por sí mismos, fomentando el autoaprendizaje.
 - Técnicas de grupo como discusiones en grupo y debates.
 - En general, todo tipo de ejercicios que hagan al alumnado participar en su propio aprendizaje.
  
3.3.2.2. Técnicas didácticas

Las técnicas son una serie de acciones o actividades que el/la formador/a puede llevara a cabo para facilitar el proceso de aprendizaje de los/as alumnos/as. Al igual que los métodos didácticos, no son ni buenas ni malas en sí mismas; sino en función de las circunstancias en que son empleadas.
La utilización de diversas técnicas en una misma sesión formativa favorece la participación de los/as alumnos/as y hace más ameno y estimulante el aprendizaje.
 * Alguna de las técnicas didácticas más utilizadas son:  (Oriol Amat ( 2000):  Aprender a Enseñar)

1. Lección magistral:
 Con esta técnica, por su sentido dogmatizante, el/la formador/a es ante todo un/a transmisor/a de los conocimientos que los/as alumnos/as reciben , en primer lugar, en clase y, en segundo lugar, a través de los materiales docentes seleccionados (libros y apuntes, básicamente).  
Los/as alumnos/as adoptan una actitud pasiva ya que no se espera de ellos/as que intervengan en clase, sino que capten todo lo que el/la formador/a transmite. El/la formador/a habla y los/as alumnos/as escuchan. Se espera del alumnado que tome nota de todo lo que el/la formador/a expone. Así, posteriormente, la temática expuesta podrá ser memorizada.  
La actitud del profesorado suele ser paternalista y autoritaria.
 Las clases se estructuran en tres partes: 
 -  Presentación o Introducción: suele  comenzar con un breve resumen sobre las sesiones anteriores para poder así relacionarlas con la sesión del día. También se utiliza para que los/as alumnos/as planteen dudas o cuestiones relacionadas con temas anteriores. Es conveniente no iniciar la exposición del tema del día en los primeros minutos de la sesión; ya que es posible que aún haya alumnos/as entrando en el aula o desconectando de la materia anterior.
Esta primera parte acaba enunciando el tema de la sesión y el esquema que se seguirá.
 - Exposición del tema: es la explicación del tema de la sesión propiamente dicha.
 - Conclusiones: trata de hacer un resumen o síntesis sobre todo lo que se ha expuesto. Es conveniente facilitar al alumnado una relación de la bibliografía que se recomienda a los/as alumnos/as para estudiar o ampliar más el tema. Al final se suele anunciar el tema que se desarrollará en la sesión siguiente.
A lo largo de la sesión es importante que el/la formador/a controle la fatiga de los/as alumnos/as y si nota cansancio es conveniente introducir algún elemento que contribuya  a elevar el nivel de atención. Por ejemplo, formular cuestiones (método interrogante) a los/as alumnos/as para clarificar más los temas explicados, seleccionando adecuadamente las preguntas para que sean apropiadas, ni demasiado fáciles ni demasiado difíciles.  
Entre los objetivos de esta técnica, podemos destacar:
 - Transmitir información del/de la formador/a a los/as alumnos/as.
- Introducir al alumnado en un tema, ya que da una perspectiva general y al mismo tiempo una visión panorámica.
- Clarificar temas de difícil asimilación por parte del alumnado.
- Permite que el/la alumno/a aprenda aquellas materias de las que tiene una bibliografía insuficiente, inexistente o muy dispersa.
 Aplicaciones: 
 Es una técnica especialmente recomendada cuando se trata de transmitir información, esencialmente oral y que después ha de ser memorizada, a grupos numerosos de alumnos/as.
 Entre sus ventajas cabe resaltar que es una técnica flexible, en el sentido de que puede combinarse fácilmente con otras, y que no precisa de medios complejos para implementarla.
 Tiene el inconveniente de que fomenta la actitud pasiva de los/as alumnos/as y que puede ser mal recibida por aquellos alumnos que esperan participar y “vivir” activamente la sesión.


2. Tutoría: 
 Consiste en una reunión semanal del/de la alumno/a, solo/a o en pequeños grupos, de aproximadamente una hora de duración, con el/la formador/a que le ha sido asignado. En cada caso puede variar tanto la periodicidad de la reunión como la duración de la misma. El tamaño de los grupos suele limitarse a un máximo de cuatro alumnos/as con el fin de favorecer el trato personalizado de los mismos/as.
 Entre los objetivos de esta técnica destacamos:
- La tutoría pretende dar un  trato personalizado al alumnado con el fin de que pueda llevar a buen término su proyecto de aprendizaje.
 Aplicaciones:
 La tutoría puede utilizarse cuando los/as alumnos/as han de realizar un proyecto o trabajo similar guiados por el/la formador/a que asume el papel de tutor/a.
  
3. Seminario:
 Consiste en un grupo, de unos cinco a quince alumnos/as, que estudian un tema y lo debaten conjuntamente. El/la formador/a escoge los temas, aunque a veces la selección es hecha por los/as propios/as alumnos/as, y asigna tareas a cada uno/a de los/as componentes del grupo. 
 Para que la técnica funcione, todos/as los/as integrantes del grupo tienen que saber sacar el máximo provecho de las reuniones. Por tanto:
 - Todos/as han de preparar adecuadamente cada sesión.
 - El/la formador/a tiene que gestionar adecuadamente la sesión.
 - Han de participar todos/as.
 - Todas las opiniones son respetables, aunque pueden ser discutidas.
 - Han de escucharse los/as unos/as a los/as otros/as.
 - Alguien tiene que tomar nota de todo lo que se va tratando.
 Entre los objetivos podemos destacar:
Pretende que un grupo reducido de alumnos/as, supervisados/as por un/a profesor/a  investiguen algún /as. a los/as alumnos/as Se trata de formar tema entre ellos y lo discutan como investigadores/as.



Aplicaciones:
 Se aplica cuando interesa relacionar la investigación con la docencia.
4. Ejercicio:
 Es un complemento de la teoría. En la mayor parte de las sesiones prácticas se utilizan ejercicios para que el/la alumno/a comprenda mejor lo que se ha expuesto en las sesiones teóricas.
 Una modalidad de ejercicio es la denominada “bandeja de entrada” que consiste en una serie de documentos o pequeños temas de reflexión que se van pasando a los/as alumnos/as para que tomen decisiones rápidas al respecto en plazos muy breves de tiempo. Este técnica es usada cuando se quiere entrenar al alumnado en la toma rápida de decisiones.  
El objetivo sería que los/as alumnos/as comprendan la teoría y que aprendan el “saber-hacer” relacionada con la misma.
 Aplicaciones:
 Es muy utilizada en los aprendizajes de tipo técnico, ya que facilita el trasvase de la teoría a la práctica.
 Estos ejercicios suelen solicitarlos los/as formadores/as para comprobar el seguimiento del programa o incluso para evaluar de forma  continuada. La devolución debe hacerse lo antes posible, ya que en caso contrario causaría ante los/as alumnos/as una impresión de dejadez y dificultaría la corrección sobre la marcha de los errores. Al devolver los ejercicios a los/as alumnos/as conviene  anotar las impresiones obtenidas (aspectos positivos y negativos) para ayudar al alumnado en el proceso de aprendizaje. Se recomienda iniciar y finalizar los comentarios con mensajes positivos.

 5. Estudio de Casos:
  Es uno de las técnicas clásicas en la enseñanza de administración de empresas, medicina y derecho. Con esta técnica, nacida en la Universidad de Harvard, se facilita al alumnado un informe en el que se describe una situación vivida por una empresa real (en algunas ocasiones, los nombres reales de empresas o personas se cambian para mantener la confidencialidad de la información). En el caso se suele aportar información sobre la historia de la empresa, sector, productos, trayectoria, datos económicos-financieros, comerciales, de producción, de  factor humano y sobre la organización.
Hay diversos tipos de casos:

 - Caso prototipo: el alumnado ha de resolver un problema concreto o incidente.  

-  Caso estimación: se persigue que el alumnado proponga aquellas modificaciones que considere oportunas a las prácticas descritas o las soluciones presentadas.

-  Caso ciego: el fenómeno descrito no queda perfectamente determinado, de modo que el alumnado tendrá que identificarlo para proponer la solución.

-  Caso iceberg: aporta información insuficiente, por  lo que el alumnado debe precisar la información que necesita para su solución y los medios que utilizaría para alcanzarla.

- Caso serie: los distintos problemas de cada caso están interrelacionados, de modo que las diferentes soluciones son interdependientes.  

El/la alumno/a ha de leer el caso y analizarlo en profundidad. Posteriormente, se discute de forma constructiva en el aula con el resto de los/as compañeros/as; con el fin de reflexionar sobre lo que ocurre y lo que debería hacerse.
 El papel del profesorado es sobre todo el de facilitador/a para conseguir que los/as alumnos/as
reflexionen e interaccionen a lo largo de la discusión. El/la formador/a ha de escuchar atentamente todo lo que van diciendo los/as alumnos/as, a fin de poder analizar lo que ocurre en la clase. Ha de conseguir integrar al grupo y que todos/as los/as alumnos/as participen evitando los/as que monopolizan el tiempo de discusión y los/as que por timidez no dicen nada.
Ha de fomentar que los/as alumnos/as se escuchen los/as unos/as a los/as otros/as. En este sentido se ha de conseguir que la discusión en clase se parezca lo más posible a una reunión de profesionales.
 El/la formador/a, como moderador/a del debate, ha de ir conduciendo el grupo pero dejando que sean los/as propios/as alumnos/as los/as que resuelvan la situación planteada en el caso. De hecho, un caso no presenta un problema matemático de solución única. A veces, como ocurre en la vida real, no existe solución o existen varias.
 Entre los objetivos más relevantes, destacamos:
 - Se trata de formar y perfeccionar a los/as alumnos/as en lo que se refiere a capacidad de identificación de problemas, de análisis y de síntesis de situaciones, y de búsqueda de posibles alternativas.
- Fomentar las habilidades de toma de decisiones, de relacionar la teoría con la práctica, de comunicación y de trabajo en grupo.
 Aplicaciones:
 Está indicado especialmente para la formación de adultos en temas en los que no hay verdades absolutas y en los que una buena parte del aprendizaje se produce a través de la participación activa del alumnado y de la interacción del propio grupo.

El éxito del método exige que los/as alumnos/as participen activamente y que el tamaño del grupo no sea ni demasiado pequeño (15 alumnos/as, mínimo) ni excesivamente grande (40 alumnos/as, máximo).

6. Juego de empresa:
 Consiste en un ejercicio de toma de decisiones secuenciales estructurado alrededor de un modelo de actividad empresarial en el que los participantes gestionan esa actividad; es decir, se trata de entrenar a los/as alumnos/as a poner en práctica los conocimientos que han adquirido en situaciones que simulan la realidad.  
Esta técnica, eminentemente participativa, entra dentro de lo que se entiende como  action learning, del inglés “aprendiendo a través de la acción”.  
Normalmente, los/as alumnos/as en grupos de trabajo, compiten entre sí de manera que al final pueden haber ganadores y perdedores.
 Entre los objetivos podemos destacar:
 - Conseguir que los/as alumnos/as integren conocimientos adquiridos  en diversos módulos formativos del curso.
 - Facilitar el desarrollo de habilidades tales como: el trabajo en grupo, uso adecuado de la información, predicción y planificación.
Aplicaciones:
 Este método suele utilizarse al final de un ciclo en el que se han desarrollado varios módulos que precisan ser interrelacionados. El ejemplo más habitual es el juego en el que los/as alumnos/as compiten en un determinado mercado. Para salir adelante han de tomar ecisiones utilizando conceptos de contabilidad, finanzas, marketing, recursos humanos, organización de empresas, etc.

7. Juego de roles:
 Denominado  role playing en inglés, consiste en hacer que los/as alumnos/as simulen personajes definidos con antelación, de esta forma pueden observar desde perspectivas distintas los comportamientos de cada actor según el papel que desempeña.  
Para que la técnica funcione es preciso que haya la suficiente confianza entre los/as alumnos/as y que los papeles estén correctamente definidos. Además, suele ser de gran utilidad  la grabación en video de las actuaciones con el fin de facilitar la observación y análisis posterior.
 Entre los objetivos destacamos:
 - Conseguir que los/as alumnos/as comprendan el comportamiento de personas que tienen intereses diversos.
 - Ayudar a cada alumno/a a conocerse mejor a sí mismo y al grupo.
 Aplicaciones:
 No es muy habitual en aprendizajes técnicos; en cambio, es muy utilizado en programas de Recursos Humanos, Habilidades Directivas, Formación, etc.
Es muy útil cuando se quiere que el alumnado comprenda las diferentes perspectivas de una situación según los intereses de cada parte.
 Las aplicaciones habituales de esta técnica se dan en sesiones sobre la entrevista, sobre gestión de conflictos, simulaciones docentes, etc.

8. Phillips 66:
 El proceso de esta técnica se inicia con el planteamiento de un problema por parte del/de la formador/a. Inmediatamente, los/as alumnos/as se dividen en subgrupos, normalmente de seis personas cada uno, para plantear posibles soluciones o ideas. Es habitual  que cada componente del grupo exponga su opinión durante un minuto. Precisamente, la denominación de 66, o de 6/6, que tiene esta técnica está relacionada con el hecho de que los/as alumnos/as se dividen en grupos de seis e intervienen todos ellos por espacio de seis minutos. Después, cada grupo elige un/a portavoz para presentar las ideas del subgrupo a todos/as los/as demás alumnos/as. Este/a portavoz suele hacer también el papel de moderador/a y de controlador/a de los tiempos. A continuación, se discuten las conclusiones presentadas por el/la portavoz de cada subgrupo. El/la formador/a asume el rol de facilitador/a e intenta integrar el trabajo efectuado por los distintos subgrupos.

El paso siguiente es que cada subgrupo elige un/a representante que se  reunirá con los/as representantes de los demás grupos para intentar alcanzar una propuesta consensuada entre todos/as ellos/as. Posteriormente, cada representante expondrá a su subgrupo la propuesta alcanzada.
 Entre los objetivos destacamos:
 -Se pretenden conseguir propuestas consensuadas por todo el mundo.
-Trata de conseguir que todos/as los/as alumnos/as participen dando su opinión sobre el problema planteado.
 Aplicaciones:
 - Esta técnica puede ser utilizada en cursos internos de empresas en las que  se trata de fomentar la creatividad y el consenso entre un grupo de personas.
- También se aplica cuando interesa obtener muchas opiniones sobre todos/as los/as alumnos/as en un espacio de tiempo corto.
- El principal inconveniente es que no es aplicable  cuando se pretende que los problemas se profundicen al máximo.

9. Tormenta de Ideas:
 Más conocida como brainstorming, es una técnica de discusión en grupo. Se reúne a un grupo de personas para que propongan ideas que permitan solucionar un determinado problema.
Para que las intervenciones sean lo más espontáneas y creativas posible es preciso  que se respeten todas las intervenciones y que den su opinión todos los miembros del grupo.
Normalmente, se elige a una persona para que vaya apuntando todas las aportaciones en la pizarra o algo similar.
Entre los objetivos podemos destacar:
 Se pretenden conseguir ideas creativas para resolver problemas o situaciones determinadas.
 Aplicaciones:
 La tormenta de ideas, en el ámbito de la formación, es aplicable en  casi todas las áreas de conocimiento.
  
10. Outdoor training:
 Esta técnica consiste en la realización en grupo, y fuera del aula, de una serie de pruebas con un contenido físico-deportivo (escalada, construcción de una barca, exploración y supervivencia,  etc.). Para que la experiencia funcione es preciso que los/as participantes desconecten totalmente de sus preocupaciones profesionales diarias. Estos ejercicios fuera del aula van acompañados de sesiones en las que el grupo reflexiona, discute y analiza,  tanto lo que se ha hecho como lo que queda por hacer.
 Últimamente, se ha puesto de moda en algunas escuelas de negocio que lo ofrecen como seminario de perfeccionamiento directivo, o como asignatura al inicio de un programa de larga duración.
 Entre los objetivos destacamos:
 - Se pretende que los/as alumnos/as se conozcan más a sí mismos/as, teniendo que salir airosos/as de situaciones a las que no están acostumbrados/as.
 - Excepto las condiciones físico-deportivas, muchas de las habilidades a utilizar para solventar las distintas situaciones son similares a las que tienen que desarrollar y utilizar los/as participantes en sus funciones profesionales (autoconocimiento, trabajo en equipo, liderazgo, convivir con el estrés, etc.).
Aplicaciones:
 - Es especialmente útil como seminario de perfeccionamiento de la alta dirección de empresas.  
- Ayuda a integrar grupos con personas diversas y a potenciar el autoconociminento.
 - Además de las ventajas mencionadas anteriormente, existen algunos posibles inconvenientes tales como su elevado coste, el riesgo de accidentes y que los/as alumnos/as no entiendan lo que se pretende y piensen que se trata de un juego o de una actividad meramente deportiva.

 11. Aprendizaje en el puesto de trabajo:
Uno de los problemas de la formación empresarial es la transferencia al puesto de trabajo de lo que se aprende. Muy a menudo, al evaluar a un/a participante en un determinado programa se llega a la conclusión de que ha aprendido lo que se pretendía de acuerdo con las necesidades de la empresa y de él/ella mismo/a. Sin embargo, unos meses después se comprueba que lo aprendido no se usa en el puesto de trabajo, que es precisamente de lo que se trataba.  
El aprendizaje en el puesto de trabajo sirve para hacer más fácil la transferencia de los aprendizajes. Para ello, en lugar de ir el/la alumno/a al aula, es el/la formador/a el/la que se desplaza al puesto de trabajo.
 Entre los objetivos destacar:
 - Lo que se pretende es que el participante vaya más allá del saber, o del saber-hacer en el puesto de trabajo. Se quiere garantizar que el/la participante utilice lo aprendido en su trabajo diario.
 Aplicaciones:
 Se suele utilizar cuando la empresa quiere que el/la empleado/a utilice nuevos procedimientos productivos, comerciales o administrativos.

 12. Proyectos:
 Esta técnica resulta ser muy efectiva para la asimilación final de los contenidos tratados. Consiste en la elaboración de un proyecto por parte de los participantes. La finalidad de dicha técnica es establecer una actividad negociada de aprendizaje donde se orientan los procedimientos contando con la participación, aceptación y puesta en práctica por parte del alumnado.
 El proceso de implementación de los proyectos distingue cuatro momentos:
 a)  La construcción del mismo: donde los grupos deberán elegir un tema mediante la negociación. A continuación, deberán desglosar y distribuir las diferentes tareas y, por último, se formularán los objetivos del proyecto.
 b)  La segunda fase consiste en la obtención y estructuración de la información por parte de los/as participantes.
 c)  La tercera fase consiste en un seguimiento individualizado por parte del/ de la formador/a.
 d)  Por último, se hará una evaluación global del proyecto y de las aportaciones individuales.

13. Técnicas de grupo: Dinámicas de Grupo
 Las dinámicas de grupo tiene un objetivo concreto y analizan un tema utilizando vías diferentes a las habituales (juegos, actividades...)  
Las dinámicas de grupo utilizadas correctamente en formación tienen el poder de activar y estimular al individuo y al grupo reforzando el aprendizaje y facilitando el logro de objetivos.
 Alguna de las características de las técnicas grupales se exponen a continuación:
- Son maneras, procedimientos o medios sistematizados de organizar y desarrollar la actividad del grupo.
 - Están fundamentadas científicamente, su eficacia ha sido suficientemente probada en la experiencia.
 - Permiten estructurar, estimular e integrar al grupo, para que éste pueda operar provechosamente en cualquier dirección.
- Su valor depende de la utilización y adecuación a las necesidades, objetivos, metas del grupo, características intra e intergrupales, etc.
 - No son un fin en sí mismas, sino instrumentos o medios para el logro de la verdadera finalidad grupal.
 Los principios generales para su utilización son:
 - Se deben conocer previamente los fundamentos teóricos de la dinámica de grupos.
 - Es conveniente conocer al grupo, su dinámica y sus problemas.
 - Si no las hemos utilizado en muchas ocasiones o en ninguna, debemos seguir al pie de la
letra el procedimiento indicado. Con la experiencia se podrán hacer adaptaciones y cambios.
 - La utilización de la técnica deberá tener un objetivo claro. Aunque, en muchos casos, se
llevan a cabo jugando, no son un juego.
 - Las dinámicas requieren una atmósfera cordial, democrática y de cooperación.
 Para elegir una buena dinámica hay que tener en cuenta:
 - Los objetivos que se pretenden conseguir.
 - La madurez, cohesión y preparación de grupo.
 - El tamaño y composición del grupo.
 - El ambiente físico y emocional.
 - Las características de los/as alumnos/as y del grupo.
 - La capacidad y experiencia del/ de la formador/a.
* Al seleccionar para nuestro programa cualquier estrategia o método didáctico, conviene que tengamos en cuenta los siguientes criterios: (Pilar del Pozo; 1997:  Formación de Formadores)
 - Características de la materia o tema.
- Objetivos que se pretenden.
- Número de alumnos/as.
- Disposición de la sala.
- Recursos disponibles.
- Adecuación de las ayudas visuales al tema.
- Tiempo disponible para la formación.
- Nivel de conocimiento de los/as alumnos/as sobre el tema.
 * Hemos de tener en cuenta también:
 - Es muy difícil que un/a formador/a utilice una sola estrategia cada vez.
- Lo normal es combinar dos o más estrategias, dependiendo sobre todo del número de
objetivos que se presenten y del tiempo destinado a la formación.
  
3.3.2.3. Enseñanza individualizada

Los aprendizajes deben adaptarse, en la medida de lo posible, a las características individuales de los/as alumnos/as, a sus necesidades e intereses.  
Esto supone, en la práctica, la adopción de una serie de principios metodológicos y estrategias didácticas:
 a)  Partir de la situación real de aprendizaje de cada alumno/a; la cual podemos diagnosticar de modo efectivo  a partir de una evaluación inicial (por ejemplo, con un cuestionario para detectar las ideas previas de los/as alumnos/as con respecto al tema objeto de aprendizaje).
 b)  Evaluar la propia práctica docente y contrastarla con las necesidades formativas del alumnado.
 c)  Flexibilizar y reorganizar todos aquellos elementos de la programación didáctica (objetivos, contenidos, metodología, recursos, organización del aula...) susceptibles de adaptación a las necesidades formativas de los/as alumnos/as.
d)  Tener en cuenta  las circunstancias sociales, familiares, formativas, etc. de cada alumno/a. Para ello, sería conveniente y se hace precisa una adecuada actividad de tutoría y orientación por parte del profesorado; así como el trabajo coordinado con los demás agentes o personas involucradas en el proceso de formación de los/as alumnos/as: coordinadores/as, tutores/as, etc.
 e)  Crear un clima adecuado de diálogo, comunicación y confianza mutua entre alumnos/as y formadores/as.